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LOS MATACHINES DEL PODER 🥁🚨 “¡PASEN, PASEN!... PERO NO TODOS”

hace 4 minutos
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LOS MATACHINES DEL PODER 🥁🚨 “¡PASEN, PASEN!... PERO NO TODOS”

¡Ah, qué bonito es Tlaxcala cuando la burocracia se pone creativa!

Resulta que en el CERESO de La Loma apareció una nueva modalidad de reinserción social: la reinserción con puerta selectiva.

Porque, según denuncian familiares de personas privadas de la libertad, ahora visitar a un interno parece más difícil que conseguir una cita con el funcionario equivocado.

Que si tienes más de 60 años... ¡usted no pasa!

Que si estás embarazada... ¡usted tampoco!

Que si eres niño... ¡mucho menos!

Y si preguntas por qué...

¡Ah, pues porque dicen que son instrucciones de la Secretaría de Salud!

¡Qué maravilla!

Nada más falta que mañana para entrar al CERESO nos pidan certificado médico, acta de nacimiento, comprobante de domicilio, carta de antecedentes no penales y, por si las dudas, una constancia de que uno no trae ganas de reclamar.

Porque aquí viene la pregunta del millón:

¿Dónde está el oficio?

¿Dónde está el documento de la Secretaría de Salud?

¿Dónde está el fundamento?

¿Dónde está la firma?

¿Dónde está el sello?

Porque una cosa es una disposición sanitaria formal y otra muy distinta es pegar una hoja en una pared y decir: “Aquí mando yo”.

Y cuidado, porque familiares aseguran que esta restricción lleva meses.

Pero ahora resulta que hasta personas de 60 años que acudieron a entregar documentos para renovar su credencial habrían recibido una respuesta muy peculiar:

“Gracias por sus papeles... pero ya no entra.”

¡Ah, caray!

Eso sí es eficiencia administrativa.

Te reciben el documento para tramitar el permiso que ya no te van a permitir utilizar.

¡Kafka estaría tomando apuntes!

Y mientras tanto, los familiares aseguran que el régimen de visitas habría sido reducido.

Antes, dicen, eran dos días.

Ahora sería uno.

Y aquí también hay que hacer una precisión: la ley no establece literalmente “dos días de visita” para todos los internos, pero sí reconoce el derecho a la convivencia familiar y establece un mínimo de horas semanales de visita.

Entonces la pregunta vuelve a ser la misma:

¿Quién decidió el cambio y bajo qué documento?

Porque si existe una disposición formal, que la enseñen.

Y si existe un protocolo sanitario, que lo expliquen.

Y si no existe...

Bueno...

¡Entonces tenemos otro capítulo de “La administración pública y el misterio del papelito sin sello”!

Pero esto no termina en las visitas.

Familiares también han denunciado problemas con el agua, alimentación, hacinamiento, trato del personal y presuntos abusos.

Y esto ya no es solamente una queja de Facebook.

En marzo hubo denuncias sobre alimentos en mal estado e intimidación.

En julio aparecieron nuevos señalamientos sobre presuntos abusos, cambios en las condiciones internas y hacinamiento.

Y este miércoles, nueve de septiembre, familiares y activistas salieron a las calles de Tlaxcala y llegaron hasta Palacio de Gobierno para exigir respuestas y cuestionar directamente al director Iván Sánchez de la Torre.

O sea...

¡Ya no es un murmullo en la fila de visitas!

Ya salió a la calle.

Ya llegó a Palacio.

Ya hay pancartas.

Ya hay reclamos.

Y entonces viene la pregunta para el Gobierno del Estado:

¿Quién está supervisando el CERESO de La Loma?

Porque una cárcel no es territorio sin ley.

El director tiene autoridad, sí.

Pero autoridad no significa poder hacer lo que se quiera.

La reinserción social no consiste en encerrar personas y después olvidar que tienen derechos.

Y tampoco consiste en convertir la visita familiar en premio, castigo o favor personal.

Si existen razones sanitarias, que se documenten.

Si existen razones de seguridad, que se expliquen.

Si existen irregularidades, que se investiguen.

Y si todo está en orden...

¡Pues qué maravilla!

Que salgan las autoridades y lo demuestren.

Porque cuando un gobierno guarda silencio frente a una denuncia, deja que el rumor ocupe el lugar de la información.

Y en política, señoras y señores...

cuando no explican el misterio, alguien termina escribiendo el corrido.

Así que desde Los Matachines del Poder dejamos una pregunta sobre la mesa:

¿Quién manda realmente en La Loma: la ley, los reglamentos, la autoridad penitenciaria... o el famoso “porque yo digo”?

Porque si la respuesta es la última...

¡apaga la luz, cierra la puerta y que Dios bendiga a la reinserción social!

Eso sí...

A los familiares que están denunciando les decimos algo muy sencillo:

presenten pruebas, exijan documentos y pidan que cada acusación sea investigada.

Porque una denuncia seria necesita algo más que gritos.

Necesita respuestas.

Y las autoridades están obligadas a darlas.

Por hoy, los Matachines guardan el machete...

pero no lo guardan muy lejos.

Porque esta historia...

apenas comienza.

Informó Chema Méndez para Objetivo AM 1370 y Peligrosa Radio 1370AM.

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