top of page

¡SE VENDIÓ POR UN HUESO! EL DELFÍN QUE ACABÓ MAMANDO DE LA UBRE DE ANTORCHA

🚨🤡

🤡🚨

Hay que ser verdaderamente bruto, desesperado o peligrosamente ambicioso para escupirle en la cara a la ideología de tu propio partido con tal de alcanzar el poder. Y en Tlaxcala ya apareció el ejemplo viviente de ese desastre político con patas: Alfonso Sánchez García, el intento fallido de candidato que no levanta ni polvo cuando camina.

El muchacho, viendo que rumbo al 2027 las encuestas lo tratan como mueble viejo, decidió hacer lo impensable: irse a arrastrar con Antorcha Campesina, la misma organización que Andrés Manuel López Obrador señaló durante años como símbolo del viejo cochambre priista, experta en vivir del chantaje, la presión callejera y el negocio con la pobreza.

Sí, el supuesto heredero de Morena terminó abrazando a quienes AMLO acusó de jinetear recursos públicos, manipular apoyos sociales y operar como estructura clientelar. O sea: el alumno salió más vivo para la trampa que para la política.

Lo del domingo en la Plaza de Toros de Tlaxcala no fue evento político. Fue un funeral disfrazado de mitin. Fue la confesión pública de que Alfonso no puede solo, no entusiasma, no convence y no emociona ni cuando reparte tortas.

Con descaro monumental, se montó un espectáculo apuntalado —según denuncias políticas— con recursos públicos que deberían ir a medicinas, seguridad, calles o servicios. Pero no. En Tlaxcala primero va el caprichito electoral del niño consentido.

Y atrás del teatro, como directora de marionetas, aparece Lorena Cuéllar. La gobernadora decidió empujar a su delfín aunque tenga que embarrarlo con todo lo que Morena prometió destruir. Porque cuando no hay talento, se usa aparato. Cuando no hay carisma, se usa presupuesto. Y cuando no hay pueblo… se rentan estructuras.

Antorcha Campesina no carga precisamente fama de monjitas de convento. La Unidad de Inteligencia Financiera promovió denuncias por movimientos millonarios sin justificar y presuntos esquemas turbios ligados a sus dirigentes. También arrastra historial de bloqueos, chantajes carreteros y movilizaciones de presión para negociar privilegios.

Y ahí fue a caer Alfonso Sánchez, como mosca en drenaje.

La pregunta es brutal: ¿qué pensará Claudia Sheinbaum al ver que en Tlaxcala algunos usan el nombre de Morena mientras pactan con todo lo que el obradorismo denunció durante años? Mientras arriba hablan de honestidad republicana, abajo andan resucitando mafias electorales con maquillaje guinda.

Alfonso quiso verse como delfín… y terminó viéndose como charal en cubeta. Quiso proyectar fuerza… y enseñó miedo. Quiso mostrar estructura… y exhibió que sin padrinos, madrinas y operadores del pasado no camina ni a la esquina.

Esto no es estrategia. Es pánico puro. Es el reflejo de un político inflado por el cargo, sostenido por la nómina y abandonado por el entusiasmo ciudadano.

Lorena Cuéllar también juega con fuego. Porque arrastrar a Tlaxcala a un escándalo nacional por imponer a un candidato sin vuelo y aliado con grupos tóxicos puede convertir su sucesión en un cementerio político.

Morena nació con “no robar, no mentir y no traicionar”. Pero en Tlaxcala algunos ya lo actualizaron a: no ganar, no conectar y sí negociar con quien sea.

Alfonso Sánchez ya no representa renovación. Hoy representa desesperación con traje planchado. Y cuando un candidato vende el alma antes de arrancar campaña… imagínese lo que vendería ya sentado en el poder.

🎙️ Informó Chema Méndez para Objetivo AM 1370 y Peligrosa Radio 1370 AM.

Comentarios


Barra nocturna de la mas peligrosa

fin de semana sabado

fin de semana Domingo

bottom of page