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PRESTAMISTAS DE GOTA A GOTA Y POLICÍAS DE HUAUCHINANGO OPERARÍAN EN COMPLICIDAD


Un conjunto de grabaciones de audio y algunas imágenes hechas llegar a la redacción de este medio de comunicación evidencian una presunta vinculación y complicidad entre elementos de la Policía Municipal de Huauchinango e integrantes de la red de prestamistas colombianos, conocida como “Gota a Gota”.

Se trata de conversaciones escuetas que enviadas en una memoria USB, dentro de un sobre cerrado, a la redacción de El Sol de Puebla, en donde se describe la presunta operación en complicidad de los prestamistas, de quienes sus clientes o víctimas son pequeños comerciantes de la Huasteca que no cuentan con facilidades de ingresar a un sistema de préstamos formales.

Entre los mensajes se escucha como un integrante de la red colombiana de prestamistas se dirige a un supuesto mando policiaco, a quien le pide que le comparta una tarjeta bancaria a la que le pueda hacer depósitos, se entiende que por los favores de protección o de que, los uniformados los dejen trabajar.

En una captura de pantalla de WhatsApp, se puede ver como un oficial le consulta a un integrante de la red de usureros, al que le llaman “supervisor”, si hay un nuevo integrante del “clan”, le comparte la foto y espera la respuesta. El colombiano le responde que no y a la vez le instruye al policía que no se le permita trabajar porque van a saturar el mercado.

En otra imagen, uno de los colombianos se queja con el policía, aparentemente un mando, que un elemento a bordo de la patrulla 517 le “quitó plata” a uno de sus compañeros, “le robó 600 pesos” y pide que hable con él, refiere que el uniformado interceptó a unos de los cobradores colombianos a la altura de la iglesia de Huauchinango, por lo que le recomienda que hable con él.

Otro tema con la patrulla 517 es que hay una mujer, tal vez policía que le tomó y anda mostrando una foto del “supervisor” colombiano, y éste se queja de que le tomen fotos y lo anden “boletinando”.

Se entiende que el elemento policiaco que le habría quitado 600 pesos a uno de los cobradores, podría estar participando en otro tipo de acción ilegal.

El colombiano también avisa a un policía que le considere que una moto no tenga placas, pues le está haciendo el cambio, al igual que está tramitando su tarjeta de circulación y manda evidencia en imagen de la moto y sus placas.

Durante la comunicación entre las dos figuras, un policía le habla de manera enérgica a quien sería el “supervisor” de los colombianos para recordarle que no han pasado a pagar sus cuotas a la corporación, además agrega que en el caso de que no lo hagan, empezarán a “levantar gente”, se entiende que, a los integrantes de la red, “ya están grandes” le dice molesto, motivando a que sean responsables con el compromiso.

En respuesta, el colombiano le dice que él ha estado contribuyendo, “pagando la vacuna”, según describe.

Es común en la comunicación que el colombiano le llame al policía como, “parcero” es una palabra que algunas fuentes citan como de origen portugués, sólo que se acuñó más en los barrios de Cali, Bogotá y Medellín, Colombia, quiere decir, amigo, socio, pero también, cómplice.

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