“¡PATEA Y PATEA EL BOTE! ¿A QUIÉN LE QUIEREN ACOMODAR LA SILLA?”
LOS MATACHINES DEL PODER
CHEMA MÉNDEZ
Muy buenas noches, Tlaxcala.
Soy Chema Méndez...
Y esto es...
¡LOS MATACHINES DEL PODER!
Agárrese, porque hoy tenemos una novela política que ya no necesita productor...
¡Ya tiene elenco, intriga y hasta silla musical!
Por un lado...
El INE arrancó el proceso electoral federal.
Pero en Tlaxcala todavía está pendiente la definición de quién ocupará la Vocalía Ejecutiva de la Junta Local.
¡Arrancó la función y todavía están buscando quién se queda con el micrófono!
Y mientras en el INE acomodan una silla...
En Morena están tratando de acomodar TODAS las demás.
Porque la sucesión de 2027 ya comenzó a oler a perfume caro, reuniones discretas y llamadas que nadie quiere reconocer.
Y aquí viene lo interesante.
Ana Lilia Rivera vuelve a aparecer arriba en una medición reciente de RUBRUM.
54.8 por ciento contra 45.2 por ciento de Alfonso Sánchez.
Nueve puntos y medio de diferencia.
Y eso no es cualquier cosa.
Porque apenas unos días antes, otra medición de RUBRUM había colocado a Rivera con 56.7 por ciento frente a 43.3 de Sánchez.
Y CRIPESO publicó otra fotografía todavía más escandalosa:
49.39 por ciento para Ana Lilia...
¡Y apenas 15.49 para Alfonso Sánchez!
Una diferencia de casi 34 puntos en ese ejercicio.
¡Eso ya no parece carrera...
Parece persecución!
Pero aquí viene el detalle que hace que esta telenovela tenga más capítulos que una producción de Televisa.
Porque hay otras encuestas que cuentan una historia diferente.
FactoMétrica colocó a Alfonso Sánchez arriba con 40.6 contra 27.8.
TResearch también lo ubicó en primer lugar con 41.5 contra 30.
Entonces, ¿qué tenemos?
Tenemos encuestas distintas.
Metodologías distintas.
Preguntas distintas. <iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/ia0FGV3wuys?si=HoNq_YUgluf0n0LP" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
Y fotografías distintas.
Pero precisamente por eso...
¡la definición se vuelve todavía más interesante!
Porque cuando una decisión política tarda...
todo mundo empieza a preguntar:
¿POR QUÉ?
Y aquí entra la gobernadora Lorena Cuéllar.
Porque desde afuera, desde la grada ciudadana, hay quienes comienzan a preguntarse si el proceso se está dejando correr...
si se está pateando el bote...
si se está esperando a que cambien los números...
o si alguien está intentando que el tablero termine acomodándose de una determinada manera.
¡PUM!
Una patadita al bote.
Otra patadita.
Otra más.
Y cuando alguien pregunta:
“¿Ya se va a definir?”
La respuesta política parece ser:
“Todavía estamos analizando.”
¡Analizando!
Señoras y señores...
¡a este paso van a analizar hasta que empiece la campaña!
Porque mientras tanto...
los aspirantes siguen caminando.
Los grupos siguen operando.
Las encuestas siguen apareciendo.
Y las fotografías políticas siguen cambiando.
Pero la decisión...
¡esa sigue en el horno!
Y aquí aparece el verdadero problema.
Si Morena va a utilizar encuestas...
que las utilice.
Si va a considerar conocimiento...
que lo diga.
Si va a valorar competitividad...
que explique cómo.
Si existen otros criterios...
que se conozcan.
Pero que nadie pretenda venderle a la ciudadanía una caja negra.
Porque entonces cualquiera puede preguntar:
¿La encuesta manda?
¿El partido manda?
¿Los grupos mandan?
¿O manda la calculadora del poder?
¡Porque una cosa es medir...
y otra es acomodar!
Y esa diferencia puede convertirse en el escándalo político de la temporada.
Ana Lilia Rivera tiene hoy números que le permiten decir:
“Estoy arriba en estas mediciones.”
Alfonso Sánchez tiene otros números que le permiten responder:
“Yo estoy arriba en aquellas.”
Perfecto.
Que se enfrenten los datos.
Que se comparen las metodologías.
Que se transparente el proceso.
Pero que nadie quiera convertir una encuesta en acta de nacimiento de una candidatura.
Porque todavía no hay candidatura constitucional.
Hay un proceso interno.
Y ahí está la clave.
Pero también hay algo que la política nunca puede esconder completamente:
¡el tiempo!
Porque cuando una decisión se retrasa...
el tiempo se convierte en estrategia.
Y si alguien está pateando el bote...
la pregunta es:
¿para ganar tiempo...
o para acomodar las piezas?
¡Ahí está el detalle!
Porque si el tablero ya está decidido...
¿para qué tanto misterio?
Y si todavía no está decidido...
¿por qué tanta ansiedad por mover las fichas?
¡Que alguien nos explique!
Porque aquí ya no sabemos si estamos viendo una sucesión gubernamental...
o un capítulo especial de “La Rosa de Guadalupe”...
pero con encuestas.
Y con menos milagros.
Muchos menos.
Lo que sí sabemos es que Ana Lilia Rivera está fuerte en varias mediciones recientes.
Lo que también sabemos es que Alfonso Sánchez aparece arriba en otras.
Y lo que todavía NO sabemos...
es quién tendrá la última palabra dentro de Morena.
Por eso, si la gobernadora tiene una preferencia política...
que sea la ciudadanía la que juzgue políticamente esa preferencia cuando corresponda.
Pero si se trata de una decisión institucional...
que se explique institucionalmente.
Porque Tlaxcala no necesita que alguien le acomode el tablero debajo de la mesa.
Necesita saber quién mueve las piezas.
Y por qué.
Porque si el futuro de Tlaxcala se va a decidir...
que no parezca que primero se decidió el resultado...
y después se buscó el procedimiento.
¡Eso sí sería una telenovela!
Y una bastante cara.
Así que, señoras y señores...
Guarden las palomitas.
Porque todavía falta el capítulo donde alguien sale a decir:
“Yo no fui.”
El clásico de la política mexicana.
Nadie fue.
Nadie sabe.
Nadie vio.
Pero curiosamente...
¡todos estaban en la reunión!
Soy Chema Méndez.
Esto fue...
¡LOS MATACHINES DEL PODER!
Aquí no repartimos candidaturas.
No coronamos santos.
Y tampoco ponemos estampitas de favoritos.
Aquí hacemos preguntas.
Porque las encuestas pueden cambiar.
Los acuerdos pueden cambiar.
Los candidatos pueden cambiar.
Pero una cosa no debería cambiar:
¡el derecho de los ciudadanos a saber cómo se toman las decisiones!
Informo para Objetivo AM y La Más Peligrosa Radio.
Y recuerde...
En política, cuando alguien patea demasiado el bote...
hay que preguntar...
¿qué está intentando esconder debajo?



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