Niñez olvidada, bolsillos llenos: la CEDH al servicio del compadrazgo”
- Redaccion peligrosa

- 29 sept
- 2 Min. de lectura
El Congreso de Tlaxcala volvió a montar su circo barato 🎪🐒. Ahí están, con la mano arriba como focas amaestradas 🦭👏, aprobando cuentas públicas que apestan a desfalco, pero eso sí, con la cara muy seria de “guardianes de la legalidad”. ¡Qué ternura! Porque aquí la regla es sencilla: si robaste poquito, estás aprobado; si robaste mucho, te hacemos espacio en la fila de los amigos del poder.
Y en medio de esta tragicomedia aparece la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH). Sí, ese organismo que debería proteger a niñas, niños y adolescentes, terminó convertido en un cajero automático del presupuesto 💳💸. No saben planear, no saben gastar y, cuando gastan, lo hacen como si se tratara de la tanda de la colonia.
👉 Se habla de más de 1.3 millones en daño patrimonial 💸: viáticos de turista fifí, pasajes inflados, préstamos personales disfrazados de “apoyos” y compensaciones que parecen aguinaldos de telenovela narca.👉 Un subejercicio de casi 1.8 millones: ni gastar saben, pero para viajes y “misiones institucionales” nunca faltó el dinerito. ✈️👉 Diez empleados cobrando doble, con trabajos en otras oficinas durante el mismo horario. O tienen superpoderes o el cinismo ya es olímpico. 🥇
Y mientras tanto… 👶📚La niñez tlaxcalteca esperando justicia:
18 % de las quejas en la CEDH son por violaciones a derechos de menores.
Más del 80 % de esas quejas apuntan directo a la Secretaría de Educación (USET), que parece más experta en omisiones que en enseñar.
Maestros denunciados por agresiones, pero todo queda en un expediente que se empolva en el archivero.
Escuelas condicionando certificados como si fueran carnicerías 🥩: “paga o no hay papel”.
Casos de acoso escolar tratados con platiquitas motivacionales y dibujitos de colores, porque sancionar… ¡eso sí incomoda! 🙄
Lo más indignante es que la CEDH presume consultas simbólicas como “¿Me escuchas?” 🎤👂, donde niñas y niños suplican ser atendidos. Pero la realidad es otra: no hay seguimiento real, no hay sanciones, no hay soluciones. Solo un desfile de boletines tibios, como si fueran caramelos en feria patronal.
Y el Congreso… 🤡Ese coro de comparsas que aprueba todo lo que venga de la gobernadora. Nunca preguntan cómo se va a devolver el dinero, nunca abren procesos, nunca exigen sanciones. Porque aquí aprobar una cuenta significa “sigue robando, pero con medida”.
La CEDH no es un ombudsman: es un empleado obediente del sistema, una oficina más que se dedica a guardar silencio para no incomodar a su patrona. Su título es rimbombante, pero en la práctica es inútil. Una mezcla grotesca de mediocridad financiera y omisión institucional.
🎭 Así bailan los matachines del poder: un congreso sumiso, un organismo omiso y una niñez desprotegida.
— Informó para Objetivo AM y La Más Peligrosa 1370AM, Chema Méndez.



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