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LENIN, EL RECTOR QUE NO SE CAE NI CON PARO” 🎭🔥

hace 10 minutos
3 min de lectura

LOS MATACHINES DEL PODER: “LENIN, EL RECTOR QUE NO SE CAE NI CON PARO” 🎭🔥

Hay universidades que forman ingenieros, licenciados y profesionistas.

Y luego está la Universidad Tecnológica de Tlaxcala, que al parecer decidió ofrecer una nueva carrera: Ingeniería en Supervivencia Política.

Y, queridos matachines, el alumno más aventajado parece ser el rector Lenin Calva Pérez.

Porque podrán tomar la universidad, podrán protestar los trabajadores, podrán exigir su salida, podrán aparecer denuncias laborales, podrá haber inconformidad…

¡pero Lenin no se mueve!

Eso ya no es estabilidad laboral.

Eso es pegamento institucional.

Desde 2024 comenzaron los problemas laborales. En 2025 llegaron nuevas protestas y para 2026 aquello parecía capítulo especial de una serie de supervivencia: trabajadores inconformes, estudiantes molestos, instalaciones tomadas y pancartas pidiendo la salida del rector.

Pero Lenin, firme.

Como dicen en las telenovelas: “¡No me iré de aquí!”

Y cuando parecía que la novela ya no podía ponerse más intensa, apareció Aquina Castañeda Romero.

Una mujer sobreviviente de cáncer denunció que durante su tratamiento habría enfrentado presiones laborales y que posteriormente fue separada de su cargo.

Y aquí viene la parte que deja hasta al villano de telenovela preguntando:

“¿En serio?”

Porque ella acusa al rector Lenin Calva y al director administrativo Daniel Herrera Carvajal de estar detrás de decisiones que considera injustas.

Además, aseguró que durante su tratamiento recibió exigencias relacionadas con documentos y fotografías para acreditar su condición médica.

¡Híjole!

Hay oficinas donde Recursos Humanos pide papeles.

Pero aquí, según la denuncia, parecía que estaban produciendo un episodio de CSI: Departamento de Personal.

Y la señora dice tener evidencias.

Ahora bien, antes de que alguien salga corriendo con la antorcha, hay que decirlo claramente: son denuncias que deberán ser investigadas y resueltas por las autoridades correspondientes.

Pero la pregunta política sigue ahí.

Porque mientras una extrabajadora denuncia, mientras trabajadores protestan y mientras estudiantes reclaman…

la gobernadora, calladita, calladita.

¡Qué elegancia!

Ni una palabra de más.

Como en esas reuniones familiares donde todos saben quién rompió el florero, pero nadie quiere decir el nombre porque el culpable es primo del dueño de la casa.

Y mientras tanto, desde la UTT se habla de diálogo.

¡Ah, el diálogo!

Esa maravillosa palabra que aparece cuando el problema ya está hasta el cuello.

“Vamos a dialogar”.

Traducción política:

“A ver si se cansan antes que nosotros.”

Porque eso sí: se puede dialogar sobre horarios, prestaciones, mesas de trabajo, calendarios y hasta sobre el color de las cortinas.

Pero cuando la comunidad pide la salida del rector…

¡Ahí sí cambia la música!

“Eso no está en la agenda.”

Qué conveniente.

Es como llamar a los bomberos y decirles:

“Sí, apaguen el incendio… pero no toquen la casa.”

Y ahora viene otra joya.

Durante meses han circulado denuncias sobre presunto uso político de la institución.

Algunos trabajadores han señalado presiones para participar en actividades políticas y campañas.

Insisto: son señalamientos, no sentencias.

Pero si las acusaciones son falsas, qué fácil sería aclararlas con documentos, transparencia y una investigación seria.

Porque en política hay una regla vieja:

Cuando las cosas están limpias, se presume; cuando están oscuras, se investiga.

Y aquí seguimos esperando el capítulo donde alguien diga:

“Señores, aquí están los documentos.”

Mientras tanto, Lenin Calva continúa en su despacho.

¡Qué hombre!

Uno pensaría que después de tantas protestas ya estaría empacando.

Pero no.

Ahí sigue.

Tal vez la silla tiene cinturón de seguridad.

Tal vez está soldada.

O tal vez alguien en Palacio de Gobierno considera que cambiar de rector sería más peligroso que dejar que la universidad siga acumulando problemas.

Porque la gobernadora, queridos matachines…

calladita, calladita.

Y uno comienza a preguntarse si el silencio también tiene nómina.

Porque una cosa es gobernar con prudencia…

y otra muy distinta es esperar a que el problema desaparezca por cansancio.

Mientras tanto, la UTT tiene una comunidad que reclama respuestas.

Y aquí viene la pregunta incómoda:

¿Quién está protegiendo a quién?

Porque si Lenin Calva tiene razón, que lo demuestre.

Y si sus críticos tienen razón, que también lo demuestren las investigaciones.

Lo que no puede convertirse en normalidad es una universidad pública atrapada permanentemente entre protestas, acusaciones, comunicados y promesas de diálogo.

Porque la universidad debería estar fabricando profesionistas.

No expedientes políticos.

Y así termina otro capítulo de esta maravillosa telenovela llamada:

“La UTT: el rector que no se cae ni con paro”.

La próxima semana tendremos nuevos capítulos, nuevos personajes y, si Dios quiere, alguna respuesta.

Aunque de Palacio…

seguimos esperando el sonido de la campana.

Porque la gobernadora está calladita, calladita…

y en política, a veces el silencio dice más que mil comunicados.

Informó Chema Méndez para Objetivo AM 1370 y Peligrosa Radio 1370 AM.

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