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En Tlaxcala no hay violencia, hay errores de dedo"

hace 16 horas
2 min de lectura

uenas, buenas, mis queridos radioescuchas. Aquí los Matachines del Poder, donde bailamos con la verdad aunque a más de uno le pise los callos.

Hoy les traigo un informe que ya no es de rumores de cantina. Es de Causa en Común, publicado por Faro Noticias. Dicen que en los primeros dos años del gobierno de la presidenta Sheinbaum, del 1 de octubre de 2024 al 31 de agosto de 2026, Tlaxcala acumuló al menos 128 atrocidades y eventos de alto impacto.

Ciento veintiocho. Y ojo, que "atrocidad" no es una palabra mía. Así la define la organización: uso intencional de la fuerza para causar muerte, laceración o maltrato extremo. Aquí no hay metáfora.

Entre ellas: 53 asesinatos con tortura o mutilación, once mujeres asesinadas con crueldad extrema, nueve fosas clandestinas, ocho personas calcinadas, seis masacres y tres policías asesinados. Y mientras tanto, en el informe de gobierno, silencio. Porque, dice la organización, lo más revelador no es lo que se dice, sino lo que se decide callar.

Y aquí viene lo bueno, porque las cifras oficiales son una joya de la contabilidad creativa.

Entre enero y julio de este año se reportaron siete secuestros. Siete. Pero, qué casualidad, las autoridades registraron 266 víctimas de "otros delitos contra la libertad". Doscientos sesenta y seis. Esa categoría es el clóset donde se guardan los delitos que no quieren salir en la foto.

Feminicidios: el gobierno reporta dos. Causa en Común documentó cuatro asesinatos de mujeres con extrema crueldad. Parece que en Tlaxcala hasta la clasificación del delito es cuestión de criterio.

Extorsión: dicen que bajó 86 por ciento y que en junio hubo una sola víctima. Una. Pero en abril, el Comité de Comerciantes del mercado municipal de Tlaxcala denunció al menos diez llamadas de extorsión, y las reportaron ante las autoridades. O los comerciantes inventan llamadas o las estadísticas no contestan el teléfono.

Y mi favorito: en 2025, el Sesnsp reportó 128 asesinatos y el Inegi contó 139. Once muertos de diferencia, según de qué oficina te los cuenten. Además, las víctimas de asesinato subieron 5 por ciento, pero los homicidios "no intencionales" crecieron 153 por ciento. O sea que, según las tablas, en Tlaxcala la gente se muere sin querer. Se va solita, con tortura incluida.

Pensemos un poquito, como se piensa en los cafés. El pacto es sencillo: uno le entrega el poder al soberano a cambio de que lo proteja. Ese es el trato, el único motivo para que exista el Leviatán. Pero si el soberano cobra, manda, informa... y no protege, el trato se rompe. Y cuando se rompe, cada quien vuelve a cuidarse como puede, y ya sabemos cómo acaba eso: la guerra de todos contra todos.

Lo dice la propia organización: las anomalías abren una duda razonable sobre la disminución de delitos en la entidad. Duda razonable. Y yo pregunto, con todo respeto y sin acusar a nadie: ¿quién le va a explicar a las familias de las fosas que fue un error de clasificación?

Porque las estadísticas pueden maquillarse, pero los muertos no se dejan peinar.

Informó Chema Méndez, para Objetivo AM 1370 y Peligrosa Radio 1370 AM.

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