"El Leviatán de las cuentas chuecas"
- Redaccion peligrosa

- hace 19 horas
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"El Leviatán de las cuentas chuecas"
Buenos días, respetable público. Agárrense de su silla, porque hoy los Matachines del poder bailan al ritmo de tres mil ciento dieciséis millones de pesos… que nadie sabe bien a bien por dónde pasaron.
Resulta que la Auditoría Superior de la Federación metió la lupa al gobierno de Lorena Cuéllar. ¿Y qué encontró? Que el estado repartió las participaciones federales a los sesenta municipios de Tlaxcala… pero con las cortinas cerradas. Deducciones que no se explicaron, reglas que no existen y reportes que nunca llegaron.
Vamos a los datos duros, porque aquí no venimos a inventar, venimos a leer papeles oficiales.
La Secretaría de Finanzas le descontó a los municipios doscientos ocho millones setecientos noventa y ocho mil pesos. Noventa y cinco punto cinco millones por "obras de gobierno". Treinta y ocho millones por tratamiento de aguas residuales. Treinta y siete punto seis por manejo de residuos sólidos. Nueve millones por ambulancias. ¿El problema? Que muchos de esos descuentos no se informaron correctamente en las constancias de liquidación. Los alcaldes recibían menos lana… sin saber por qué. Como cuando te cobran el muégano y te dan medio muégano, pero el tendero te dice que así es el precio.
Y aquí viene lo filosófico, mi estimado radioescucha. Porque cuando los ciudadanos entregamos nuestros impuestos, firmamos un pacto: yo te doy mi dinero y mi obediencia, y tú, gobierno, me das protección, orden y cuentas claras. Ese es el trato. Ese es el contrato. Pero cuando el soberano cobra y no explica, cuando descuenta y no informa, cuando exige y no rinde… el pacto se rompe. Y un pacto roto nos regresa a todos al lodo original: cada quien rascándose con sus uñas, cada municipio peleando a ciegas por su tajada, en una guerra de todos contra todos donde gana el que tiene la llave de la caja.
La Auditoría fue clara: el gobierno estatal operó adelantos de participaciones sin normativa local. O sea, prestaba dinero público sin reglas escritas. Los informes trimestrales omitieron montos del ISR. El sistema de consulta en internet no dejaba descargar la información completa. Y algunos reportes ni siquiera llegaron a tiempo a Hacienda.
Ojo: la Auditoría no cuantificó un daño patrimonial directo en esta revisión. Pero las deficiencias fueron tan graves que la propia Secretaría Anticorrupción del estado ya abrió investigación contra funcionarios responsables. Es decir: hasta el gobierno tuvo que investigarse a sí mismo. El monstruo mordiéndose la cola.
Y no es la primera vez. Esta administración ya carga observaciones federales por más de cuatrocientos dieciocho millones de pesos de la cuenta 2024. Mientras tanto, el INEGI nos dice que ocho de cada diez tlaxcaltecas perciben corrupción frecuente, y solo el treinta y siete por ciento confía en su gobierno estatal.
Ese gran cuerpo artificial que construimos entre todos para que nos cuide —ese gigante alimentado con nuestros impuestos— no puede ser un gigante ciego, sordo y con las bolsas rotas. Porque un poder que no rinde cuentas no es autoridad: es puro músculo sin legitimidad.
Los tlaxcaltecas merecen saber dónde quedó cada peso. Y las investigaciones no pueden quedarse en simulacro. Aquí estaremos, con el papel oficial en la mano, para contarles cómo termina esta danza.
Informó Chema Méndez, para Objetivo AM 1370 y Peligrosa Radio 1370 AM.



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