top of page

 EL APELLIDO QUE MANDA EN PANOTLA… ¡Y EN LA FISCALÍA!

hace 1 día
4 min de lectura

 EL APELLIDO QUE MANDA EN PANOTLA… ¡Y EN LA FISCALÍA!

¡Señoras y señores, agárrense fuerte de la silla, porque en Panotla sacar el teléfono celular se convirtió en el deporte extremo más peligroso del estado de Tlaxcala!

Escuchen bien esto.

Una patrulla municipal terminó volcada en el camino rumbo a Temetzontla. Dos policías lesionados. Y hasta el momento… ¡nadie explica qué demonios pasó! Unos dicen exceso de velocidad. Otros hablan de falla mecánica. La autoridad, como siempre: silencio absoluto.

Hasta ahí, un accidente.

Pero entonces… aparece el ciudadano.

Don Cupertino, según las denuncias difundidas por su propia familia, cometió el pecado imperdonable, el crimen del siglo, la afrenta suprema al Estado tlaxcalteca: ¡sacó su teléfono y tomó fotografías de la patrulla volcada!

¡Qué barbaridad, señoras y señores!

¡Un ciudadano mirando! ¡Un ciudadano preguntando! ¡Un ciudadano documentando!

En cualquier país normal eso se llama derecho a la información. En Panotla, al parecer, se llama provocación.

Porque de acuerdo con los testimonios de sus familiares, el hombre terminó detenido… y salió de la comandancia con lesiones visibles, sangrando y con dificultad para caminar. La familia anunció que acudiría ante la Fiscalía a denunciar presuntas lesiones y el presunto robo de su teléfono celular.

¡Y aquí empieza el verdadero espectáculo!

Sigue disfrutando de la mejor salsa del estado de Tlaxcala.  Sintoniza en:

Manda tu denuncia un solo número para cabina o por WhatsApp o pide tu canción al  247.47.2.03.03

Porque si lo denunciado resulta cierto, la pregunta no es solamente qué le pasó a Don Cupertino.

La pregunta es: ¿quién investiga a quién en este estado?

¿Quién vigila a los que vigilan?

¿Quién revisa las cámaras?

¿Quién revisa los partes médicos?

¿Quién determina si hubo abuso de autoridad?

¿Y quién garantiza que la investigación será verdaderamente independiente?

Y aquí viene el detalle. El detallito. El pequeño gran detalle que nadie en el gobierno estatal quiere decir en voz alta:

El presidente municipal de Panotla se llama Ildefonso Carro Roldán.

La titular de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tlaxcala se llama Ernestina Carro Roldán.

Son hermanos.

¡El mismo apellido! ¡La misma sangre! ¡El mismo árbol genealógico!

Y agárrense, porque hay más. Existe un tercer hermano, Yovani Carro Roldán, que en la pasada elección extraordinaria del Poder Judicial buscó quedarse con un juzgado especializado del estado. Perdió por poco más de mil votos. ¡Por un pelito no completaban la colección!

Presidencia municipal. Fiscalía General. Y un intento por el Poder Judicial.

¡Señoras y señores, en Tlaxcala hay familias que no van por un cargo: van por el paquete completo!

Aclaremos, con toda formalidad: no estamos afirmando que exista encubrimiento. No estamos afirmando que alguien haya ordenado proteger a nadie.

Estamos diciendo algo mucho más incómodo y mucho más simple:

Si hay una denuncia contra policías municipales del hermano de la Fiscal, y la que tiene que investigar es la Fiscal… la sociedad tiene derecho a exigir transparencia absoluta.

Porque la justicia no solamente debe hacerse.

También debe parecer independiente.

Y en este caso, señoras y señores, hasta el más despistado del municipio sabe que el conflicto de interés se ve, se huele y se siente desde la carretera.

Y por cierto: no es la primera vez que el nombre de Ildefonso Carro Roldán aparece en el centro del escándalo.

¡La Suprema Corte de Justicia de la Nación le tumbó los cobros de agua potable! Resulta que en Panotla clasificaban a los contribuyentes como "pequeño", "mediano" y "grande" —¡sin explicar jamás con qué criterio!— y les cobraban hasta mil setecientos pesos. La Corte los declaró indeterminados, ambiguos e inconstitucionales.

¡Y las camadas de huehues lo acusaron públicamente de quedarse con los recursos del Carnaval!

Agua cobrada sin criterio. Carnaval sin recursos. Y ahora un ciudadano que sale golpeado de la comandancia.

¡Qué administración tan pintoresca, señoras y señores!

Ahora, seamos rigurosos, porque aquí no se condena a nadie de antemano.

También existe una versión municipal que sostiene que el ciudadano insultó a los policías e incluso habría golpeado a uno de ellos antes de ser perseguido y detenido.

Perfecto. Entonces que se investigue todo.

¡Que aparezcan los videos!

¡Que aparezcan las cámaras!

¡Que aparezcan los partes médicos!

¡Que aparezca el informe policial!

¡Que aparezca el registro de la detención!

¡Que aparezca el teléfono celular desaparecido!

Si el ciudadano agredió a un policía, que se determine conforme a derecho.

Y si los policías usaron fuerza excesiva, que también se determine conforme a derecho.

Pero que nadie, absolutamente nadie, pretenda resolver esto con el clásico tlaxcalteca:

"¡Aquí no pasó nada!"

Porque cuando un hombre entra caminando a una comandancia y sale sangrando, eso deja de ser chisme de redes sociales.

Se convierte en un asunto de interés público.

Y la pregunta final, la que le dejamos directamente a la Fiscalía del Estado:

¿Van a investigar a los policías del municipio que gobierna el hermano de la Fiscal?

¿Van a sancionar?

¿Van a transparentar el expediente?

¿O van a esperar, pacientemente, a que el escándalo se enfríe y el pueblo se distraiga?

Porque si en Tlaxcala la gente empieza a tener miedo de grabar una patrulla accidentada, entonces el problema ya no es una patrulla volcada.

Es la confianza pública la que terminó volcada.

Y eso, señoras y señores, sí sale carísimo.

Así que desde Los Matachines del Poder, una humilde sugerencia para todos los involucrados:

Menos silencio. Más explicaciones.

Menos versiones a conveniencia. Más pruebas.

Y sobre todo… menos sensación de intocabilidad.

Porque el poder puede tener hermanos, hermanas, primos, compadres, cargos y oficinas.

Pero la ley, en teoría, no debería tener familiares.

Y si alguien se siente protegido por el apellido, por el cargo o por las relaciones, que recuerde dos cosas muy sencillas:

Los ciudadanos también tienen memoria.

Y los teléfonos celulares… también tienen cámara.

Informó Chema Méndez, para Objetivo AM 1370 y Peligrosa Radio 1370 AM.

Ver menos

Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


aVKtR.jpg
bottom of page