AYER TLAXCALA DESPERTÓ CON UN MILAGRO MÁS GRANDE QUE LA APARICIÓN DE LA VIRGEN EN UNA TORTILL
- Redaccion peligrosa

- 8 jun
- 3 min de lectura
AYER TLAXCALA DESPERTÓ CON UN MILAGRO MÁS GRANDE QUE LA APARICIÓN DE LA VIRGEN EN UNA TORTILLA: todos los medios afines al proyecto de Alfonso Sánchez amanecieron perfectamente sincronizados, como grupo de mariachis contratados para la misma fiesta, difundiendo la misma encuesta donde prácticamente ya lo coronaban gobernador.
La escena fue conmovedora.
Según esas encuestas, Alfonso ya ganó, ya arrasó, ya convenció al pueblo y prácticamente ya debería estar escogiendo el color de las cortinas de Palacio de Gobierno.
Lástima que existe un pequeño problema: la realidad.
Porque mientras las encuestas de fantasía lo ponen en las nubes, las fotografías del mundo real cuentan una historia completamente distinta.
Basta ver las imágenes de Ana Lilia Rivera recorriendo la zona oriente. Ahí aparecen empresarios, liderazgos regionales y personajes que durante años mantuvieron cercanía con el grupo político que hoy pretende imponer al llamado Príncipe de las Caguas.
Y cuando esos personajes empiezan a posar para la foto con la competencia, el mensaje es más claro que una multa de tránsito: algo no está funcionando.
Pero nuestro príncipe no se rinde.
Si mañana encuentra una vaca, se toma la foto.
Si encuentra un perro, se toma la foto.
Si encuentra una piedra con credencial de elector, también se toma la foto.
Porque la estrategia parece ser acumular imágenes aunque las simpatías desaparezcan.
Lo más espectacular es que siguen apareciendo fotografías incómodas. Ahí están las imágenes con personajes cuestionados, con figuras polémicas, con personajes señalados públicamente por distintos escándalos, mientras el candidato aplica la vieja técnica política del avestruz: esconder la cabeza y esperar que nadie pregunte.
Y mientras tanto ocurre algo todavía más divertido.
Funcionarios que supuestamente recibieron la instrucción de respaldar al proyecto oficial empiezan a aparecer sonrientes en eventos de Ana Lilia Rivera.
Una especie de rebelión silenciosa.
Una fuga de talentos.
Bueno... de talentos y de lo que haya disponible.
Porque la verdadera tragedia de Alfonso Sánchez no son sus adversarios.
Son sus aliados.
Lo acompañan diputados que pasaron seis años perfeccionando el arte de no hacer absolutamente nada.
Funcionarios que cargan más negativos que una película fotográfica.
Personajes cuya principal aportación a la vida pública ha sido ocupar una silla y cobrar puntualmente.
Y todos ellos quieren venderse como el equipo ganador.
La situación llega a niveles de comedia cuando observamos quiénes ya no están operando para él.
No aparecen los grandes operadores.
No aparecen las estructuras históricas.
No aparecen los grupos universitarios.
No aparecen los liderazgos regionales que normalmente se mueven cuando ven posibilidades de triunfo.
Es como organizar una fiesta y descubrir que solamente llegaron los meseros.
Mientras tanto, en la zona oriente, el panorama parece cada vez más complicado.
Un diputado local desgastado.
Un diputado federal más preocupado por esquivar preguntas que por presumir resultados.
Y una estructura política que luce tan sólida como una sombrilla durante un huracán.
Por eso resulta enternecedor observar cómo cada semana aparece una nueva encuesta milagrosa.
Encuestas que nacen, crecen y mueren en Facebook.
Encuestas que solamente creen quienes las pagan.
Encuestas que cuestan más que un boleto de lotería y ofrecen prácticamente las mismas probabilidades de volverse realidad.
Alfonso Sánchez sigue encabezando sondeos, gráficas, infografías, presentaciones de PowerPoint y sueños guajiros.
El problema es que las elecciones se ganan con votos.
Y los votos, esos ingratos, todavía no han aprendido a obedecer encuestas.
Por ahora, el Príncipe de las Caguas continúa gobernando un territorio muy particular: el reino mágico de los números inflados.
Un reino donde siempre va arriba.
Donde todos lo aman.
Donde nadie se le va.
Y donde las derrotas simplemente cambian de nombre para llamarse “tendencias favorables”.
Lástima que fuera de ese reino, la campaña parece una larga película de suspenso cuyo final cada día se vuelve más evidente.
Y en política, cuando tus propios amigos empiezan a tomarse fotos con la competencia, normalmente no están ampliando el álbum familiar.
Están buscando asiento en el próximo gobierno. informo chema mendez para objetivoam 1370 y peligrosa radio 1370am



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