“Cuando la lengua se tropieza con sus propias palabras”
🎙️ Los Matachines del Poder, con Chema Méndez.
Hay declaraciones que uno escucha y piensa: “¿De verdad dijo eso?” 😳
Y entonces aparece Alberto Martín Perea Marrufo, secretario de Seguridad Ciudadana, y nos regala una de esas joyas que parecen escritas por el guionista de una telenovela política de las once de la noche.
Resulta que, hablando de David Daniel N., alias “El Jarocho”, detenido en Huamantla durante un operativo federal, el funcionario explicó que, según su clasificación, el personaje no estaba precisamente en la primera fila del organigrama criminal.
¡No, señor!
Según Perea Marrufo, estaba más bien por el cuarto o quinto nivel. 😱
¡Cuarto o quinto nivel!
Como si estuviéramos hablando de una empresa multinacional:
—“¿Y el delincuente dónde estaba?”
—“Pues mire, joven, en Recursos Humanos no; en dirección general tampoco… búsquelo usted por el cuarto piso, casi llegando al estacionamiento.”
😂
Pero aquí viene el detalle que hizo que hasta los Matachines levantáramos una ceja.
Porque mientras desde Tlaxcala se decía que este sujeto no estaba entre los objetivos principales, desde el Gobierno Federal la historia era bastante diferente.
El operativo del 31 de julio involucró a la Fiscalía General de la República, la Secretaría de Marina y la Guardia Nacional.
Y no llegaron precisamente a tocar el timbre para preguntar si tenían azúcar.
Catearon inmuebles en el fraccionamiento El Encanto, en Huamantla, y terminaron con la detención de “El Jarocho” y otras personas.
Además, de acuerdo con la información federal difundida públicamente, fueron asegurados cargadores, cartuchos, sustancias con características similares a drogas, vehículos, teléfonos celulares, dinero, dispositivos electrónicos y otros objetos.
¡Ah, caray!
Entonces uno se pregunta:
¿Era objetivo prioritario o era simplemente un muchacho que pasaba por ahí?
Porque aquí es donde la lengua empieza a convertirse en enemiga pública.
Y hablando de lenguas… 😏
En esta columna, completamente en tono de sátira y ficción humorística, imaginemos por un momento al secretario frente al micrófono, dando su explicación, cuando de repente…
¡ZAS!
Se muerde la lengua.
Le sangra el labio.
Se hace un silencio incómodo.
Y alguien pregunta:
—“¿Está usted bien, secretario?”
Y él responde:
—“Sí, sí… fue solamente un cuarto nivel.”
😂😂😂
¡Hombre, qué manera tan peligrosa de explicar una detención!
Porque el problema no es solamente quién estaba en qué nivel.
El problema es que cuando hablamos de seguridad pública, la ciudadanía necesita claridad.
No organigramas de delincuencia con escalafón de oficina.
No queremos saber si el presunto delincuente era gerente, subgerente, auxiliar administrativo o practicante del crimen organizado.
La gente quiere saber algo mucho más sencillo:
¿Representaba un riesgo? ¿Se le estaba buscando? ¿Qué información tenían las autoridades? ¿Y cómo terminó siendo detenido por fuerzas federales?
Porque si una persona es presentada por autoridades federales como generadora de violencia en varios estados, mientras desde el ámbito estatal se intenta colocarla varios escalones abajo, pues perdóneme usted…
¡Hasta la lengua se confunde!
Y aquí viene la parte incómoda.
Si realmente queremos presumir que Tlaxcala no es territorio para el crimen organizado, entonces la comunicación oficial tiene que estar a la altura del desafío.
Porque mientras unos dicen:
“¡No era de los importantes!”
Otros llegan con Marina, Guardia Nacional y Fiscalía Federal, catean propiedades y presentan una operación que parece sacada de una película de acción.
Entonces, queridos Matachines…
¿Quién está contando la versión completa?
🎭 Porque en esta historia hay demasiados niveles, demasiadas explicaciones y, sobre todo, demasiadas preguntas.
Y Perea Marrufo tendrá que cuidar la lengua.
No vaya a ser que entre tanto nivel, clasificación y explicación…
termine mordiéndose otra vez. 😬
Aunque esta vez, por favor, que no sea el labio.
Porque con tanta contradicción, ya hasta el botiquín de primeros auxilios de la seguridad pública podría terminar convertido en protagonista.
Aquí no estamos diciendo que una versión sea falsa por decreto.
Estamos diciendo algo mucho más elemental:
cuando se habla de seguridad, la ciudadanía merece información precisa, verificable y coherente.
Porque si las autoridades federales consideran a una persona un objetivo relevante y las autoridades estatales dicen que estaba en el cuarto o quinto nivel…
pues alguien tendrá que explicar quién acomodó los pisos.
🎭 Esto fue Los Matachines del Poder.
Con Chema Méndez.
Aquí no venimos a repartir abrazos políticos.
Venimos a repartir preguntas.
Y cuando una declaración se tropieza con otra…
hasta la lengua termina pagando la factura.
Informó para Objetivo AM, 1370 y La Peligrosa Radio 1370 AM, Chema Méndez.

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